Los
días 28-29 febrero y 1° de marzo, hubo un gran revuelo en el
puerto de Mejillones, específicamente, en la Playa de Hornitos 2.
En esta ocasión aproximadamente 70 niños cristianos se reunieron para ser ministrados por el Señor.
Cuando analizamos a través de lo que está pasando en el mundo con los pequeños, verdaderamente nos impacta, cuando millones de niños están viviendo en depresión; la violencia entre ellos cada vez se pone más agresiva; el tiempo que dedican a mirar televisión es alarmante, porque ya no son los “sanos dibujos animados”; y para entretenerlos, los padres le compran un computador instalándole internet
a sus niños en sus propios cuartos. Los medios de comunicación, más que ningún otro factor, están contribuyendo a la creación de ese «niño hiperkinético» Los padres aman a sus hijos, pero no tienen tiempo ni energías para dedicárselas a la infancia, así que delegan en otros sus propias responsabilidades, y a muy temprana edad.
Y para qué decir del respeto, ya se ha perdido casi todo. Lamentablemente hay una gran manipulación, tanto de los medios comunicacionales y esto los lleva a aprender lo que ven.
¿Qué está pasando con los pequeños? Podemos recordar los juegos de antaño con las bolitas de vidrio, o el corre que te pilla, o al cordel, entre otros.
Pero no todo está perdido. Una especial y hermosa iniciativa que ha dado muy buenos resultados, es el poder reunir a los niños del puerto de Mejillones, donde constantemente, están recibiendo una enseñanza de principios y valores, además de ser enseñados en la Palabra de Dios.
Niños que vienen de familias disgregadas, de violencia intrafamiliar, de padres alcohólicos, o que han sido abusados. También hay otros niños que se les anima a seguir, ya que son de padres cristianos. A cada uno de ellos, se ha considerado como una persona muy especial, porque son especiales para Dios.
En la fecha citada, quien estuvieron ministrando fueron: el superintendente del Distrito Norte Grande, pastor Luis Rojas, además de los hermanos Héctor y Walter Ferreira (hijos del pastor Héctor Ferreira de Argentina). Fueron momentos de regocijo, y donde el Espíritu Santo derramó de su poder y unción sobre todo el Campamento. Fue grandioso ver cómo los niños, pueden salir de su encierro televisivo o de su entorno hacinado y violento, para ser ministrados como los pequeños vencedores de Cristo y ver en sus hermosos rostros caer lágrimas de felicidad por ser tocados por el Señor.
Esto se ha estado realizando por cinco años, y ya se ve la necesidad de hacerlo en dos etapas, más que nada por las edades. Tarea para los pastores de Mejillones a quienes los felicitamos por esta excelente idea de ministrar a los pequeños. Especialmente a la hermana Elizabeth Cáceres por el ministerio que Dios le ha dado con los niños.